lunes, 5 de diciembre de 2016

Donald Trump, el candidato de los Simpson


Ha pasado un tiempo desde que Donald Trump, en apariencia contra todo pronóstico, fuera elegido como el 45º presidente de los Estados Unidos de Norteamérica.


A priori muchos incautos suponen que lo del candidato republicano, fue un duro golpe al establishment norteamericano. Un empresario sin carrera política, que un buen dia superó a Clinton, Obama, Hollywood y toda la parafernalia dispuesta en su contra. Si hasta Madonna había prometido sexo oral masivo, a cambio de que votasen por Hillary.

Robert DeNiro, en un ataque de histeria, había jurado golpear al republicano. Miley Cyrus, aquella ex-niña Disney que alguna vez celebrara su cumpleaños con un pastel en forma de pene, hoy parece haber recobrado cierta consciencia polìtica, la cual le hizo llorar amargamente ante la derrota de Miss Clinton. 

Otros muchos amenazaron con huir del país. No obstante parece que nada de esto ha sido suficiente, ni pudo amedrentar al votante del candidato republicano. Trump, que si bien no ganó el voto popular, si logró el beneficio de los electores quienes decidieron otorgarle el espaldarazo final. Entonces, lo que según las encuestas prometía ser un triunfo claro de los demócratas, terminó convirtiéndose en la noche de Mr Trump.


¿Y que podemos esperar del flamante nuevo inquilino de la casa blanca? ¿Acaso cumplirà con las medidas que ha prometido, como el famoso muro de la discordia anti-mexicanos?

Lo cierto es que Mr. Trump es màs de lo mismo. Es un personaje, amigo del poder y la fama. Enquistado al inicuo sillón de los megapoderosos. No lo considero un loco suelto, como muchos lo promocionan. Antes màs bien pienso que es un empresario sagaz, inteligente y harto peligroso.




Poca diferencia percibo entre Clinton, Trump, Obama o Bush. Son rostros diferentes de una misma sombra, un mismo demonio. Quien gobierna Estados Unidos es la reserva federal, y bajo su tutela, los presidentes de turno son socios y netos colaboradores de una política neoliberal, que busca mantener a flote el sistema capitalista.

Acaso Trump me cae màs simpático por sus dislates y salidas de tono, pero poco màs que eso. Aunque me divierta el personaje, intuyo que será breve la fiesta para Amèrica Latina y el resto del mundo.


Creo que de las voces que he escuchado en estos ùltimos dìas, la màs acertada ha sido la de don Oliver Stone, quien ha dicho que Trump es un pragmàtico negociador, y que como tal, hasta puede sorprender como buen administrador. De Clinton no ha dudado en sostener que es una "neoconservadora" a favor de la guerra y el intervencionismo, cosa con la que concuerdo ampliamente.

Me ha defraudado un tanto mi amigo Michael Moor, que si bien dijo que esta era una elecciòn entre los dos peores candidatos, a ùltimo momento pareciò inclinarse màs hacia Hillary. 

Veremos que transcurre en los pròximos años. Por el momento, lo ùnico cierto es que ni las encuestas ni los politòlogos acertaron con el vaticinio. Los ùnicos que creyeron que Trump era posible, fueron los Simpson, quienes hace algunos años atràs anunciaban lo que hoy es una realidad: Donald Trump es el nuevo presidente de Estados Unidos!!!


lunes, 16 de mayo de 2016

Por amor a la música...

Supongo que antes de nacer, mi padre ya aderezaba mis sueños con zambas y milongas. Por eso nací cantando, y fueron la guitarra y los libros quienes edificaron esta suerte de poeta trashumante que soy. La música es tan importante en mi vida, como los libros, como el amor...

De todas las expresiones musicales que tenía a mano, mis preferidas fueron siempre el folclore argentino, las baladas en ingles, la música celta, la clásica, y la música coral.

Creo que para todo escritor la música es fundamental en más de un sentido. Bien puede contribuir a la sublimación de los sentidos, para una mejor concentración; o bien como la mecánica de reloj con la que se construye cada frase, se inserta cada palabra, se dibuja cada párrafo. Un texto logrado tiene un ritmo, un tono determinado, una melodía precisa y única.

Hay un arte donde música y palabras se combinan a la perfección, y ese sin dudas es el cine. Por consiguiente quiero compartir una arbitraria lista de películas, en las que disfruté de muy buena música y de historias entrañables. Son películas que atesoro por las horas de felicidad que me concedieron, y las recomiendo a todo amante de la música. Todas, si bien son distintas, tienen un factor en común: la música, la buena música, interpretada de forma magistral.






Begin again es una joyita musical. Me la recomendó Carlitos, mi tío y amigo. Me dijo: tenés que verla, te va a gustar. Y no se equivocó...
La película en si tal vez no sea gran cosa, aunque no está nada mal, pero las canciones que componen el punto alto de la historia son de una gran belleza. El argumento gira en torno a una cantante amateur de gran talento (Keira Knightley) y un productor musical caído en desgracia (Mark Ruffalo) quien la descubre por casualidad en un bar. Cada uno se convertirá en la salvación del otro, y ambos se unirán a través de la música.
Dejo la escena más bonita de la película, y una de las canciones que forman parte de mi repertorio en el celular. Esta escena vale toda la película. .






The fighting temptation es una genial comedia interpretada por Cuba Gooding Jr (un actor que me encanta) y la bella y talentosa Beyoncé. El argumento gira en torno a un publicista que luego de ser despedido de su trabajo, se entera que es el único heredero de su difunta tía. Para cobrar la herencia deberá respetar el último pedido de su tía, dirigir el coro de la iglesia y lograr que el mismo compita en un aclamado concurso de coros gospel. Si tomamos en cuenta que dicho coro está compuesto por cantantes amateurs (algunos muy desafinados), y que debe reclutar nuevas y mejores voces, la tarea no le será sencilla. Mención aparte tienen algunos números musicales, y la estupenda performance de Beyoncé, quien además actúa muy bien.








Les choristes o los chicos del coro, es una genial producción francesa.Trata sobre un músico frustrado, devenido profesor de un internado para jóvenes problemáticos; cuya vocación por la música le lleva a crear un coro con algunos de esos muchachos. Llama especialmente su atención el joven Pierre Morhange, poseedor de una maravillosa voz. La película en si es maravillosa, y tiene un dejo de nostalgia. Las voces son increíbles, y los números musicales no tienen desperdicio. Es una gran película que merece ser apreciada en su justo valor.






 Pitch perfect es una de mis comedias preferidas. La misma trata sobre un grupo de chicas que cantan acapella, y compiten en el certamen nacional de canto acapella. Más allá de que es muy divertida, los covers que interpretan de canciones conocidas, son maravillosos. Dan ganas de integrar cualquier coro luego de verla, con tal de canturrear un poco. El reparto es inigualable, y conforma personajes magistrales. 



Dejo una de las escenas más emblemáticas de la película, y una versión maravillosa de Just the way you are, de Bruno Mars.



Para finalizar esta lista, voy a mencionar dos clásicos. Sister act con la incomparable Whoopi Goldberg, y School of rock con el gran Jack Black. Ambas, divertidas comedias, cuyo valor musical las hace aún más disfrutables.


 


Por estas horas estoy a punto de ver otra película de coros, llamada Joyful noise, interpretada por Queen Latifah y Dolly Parton entre otros. Tiene pinta de ser del tipo que me gustan a mi, películas con estupendos números musicales, pero no necesariamente un musical. Ya veremos si debo agregar otra a mi lista de preferencias.  Por el momento, estas son las que recomiendo ver.