martes, 26 de julio de 2011

Osama Bin Laden, la gran mentira.

Barack Obama ha anunciado con bombos y platillos que un comando élite (los Seals) ha acabado con la gran amenaza terrorista. En todos los portales se puede leer la muerte del hombre "más buscado", el "más odiado del mundo occidental". Ha sido un verdadero triunfo de los Estados Unidos,  declaró el flamante premio Nobel de la paz.


Muertes curiosas si las hay la de Bin Laden. Ya no se sabe si el gobierno norteamericano ha aprendido el argumento de Hollywood, o si es Hollywood el que ha aprendido a escribir guiones basados en la experiencia del gobierno norteamericano; pues el guión de esta novela (barata y mediocre, por cierto) pero con un gran aporte de divisas, ha resultado creible para muchas personas.


Amigos son los amigos
A fines de los ochenta George W. Bush dirigía la Harken Energy Company, una pequeña sociedad petrolera texana. Entre sus principales accionistas se encontraba Salem Bin Laden, hermano mayor de Osama. La relación comercial entre los Bin Laden y los Bush se generó a partir de 1977, y continua hasta el presente.

En los años 80, la CIA financió a Al Qaeda con billones de dólares y Osama Bin Laden era un táctico de la CIA. No debemos olvidar que Bush padre era por aquel entonces, director de la CIA.
Osama recibió instrucción y entrenamiento por parte de la CIA, de la que ahora se dice, era para derrotar al comunismo lindante a la frontera afgana.

Tan estrecha es la relación entre los Bush y los Bin Laden, que de hecho pocos días después del ataque a las torres gemelas (y cuando la mayoría de los vuelos se habian suspendido en cielo norteamericano) se improvisó un vuelo de emergencia para sacar a parientes de Osama, luego de una misteriosa reunión que habían mantenido con integrantes del gobierno estadounidense.
Llama la atención que mientras la CIA y el FBI ordenaban la búsqueda de Osama, no se hubiese interrogado a sus familiares por su paradero, aprovechando que mantuvieron una cena de camadería para cerrar "acuerdos económicos". 




 
Obviamente, y esto no sorprende, EEUU plantea un doble discurso. A espaldas del mundo y la opinión pública acuerda negocios y beneficios macro económicos, y por otro lado plantea una guerra al terrorismo que no es tal. En el ámbito del sigilo se asocian con cuanta divisa pueda servir a los intereses que salvaguardan, y al mundo pretenden proyectar una ilusión de que matan para buscar la paz.

Voces como la del periodista Thierry Meyssan, y otros, han demostrado con argumentos sólidos y contrastables, la gran mentira del 11S: un ataque organizado por la propia cúpula económica, disfrazado bajo la fantochada de un golpe terrorista del mundo árabe, a los EEUU. Cabe recordar que la imagen de Bush (que nunca fue muy popular) tuvo sus picos más altos después del 11 de setiembre. Algo muy conveniente ¿no?

La construcción de un enemigo
Esta super producción ha tenido dos directores como sus caras más visibles. No podemos olvidar que Jorgito Bush fue quien inició "esta gran cruzada por la paz". En el año 2001, su popularidad estaba por el piso, por lo que Mr. Bush y Cía recurrieron a un viejo amigo: Osama Bin Laden.

Obama utiliza la misma fórmula, pues nada mejor que crear la ilusión de que se está derrotando a un gran enemigo, para recuperar los votos perdidos. Nadie vio morir a Bin Laden, pero igualmente se acepta la palabra de Estados Unidos que dice haber acabado con la amenaza terrorista. Incluso se acepta la versión de que se le extrajo el ADN a Osama, y que luego su cuerpo fué arrojado al mar, algo bastante absurdo desde todo punto de vista, pero que para muchos es la gran verdad de estas horas.





Los juegos del poder pautan los caminos. No existen casualidades. Por ahí, algún despistado haya creído realmente que EEUU, con todas sus armas, su alta tecnología y su disciplinado ejército, era incapaz de hallar a un hombre que a lo único que podía aspirar, era a esconderse en alguna cueva en medio del desierto. Lo real es que como decía el New York Times hace un tiempo, (hablando de las reuniones del club Bilderberg) solo se trata de nombres vinculados a los círculos más poderosos de la economía mundial, que se reunen para acordar cosas, que después, simplemente ocurren.

No hay comentarios: