jueves, 21 de abril de 2011

La segunda muerte (mención especial en el concurso "El escritor errante")


Yo no quise verla a mamá en el puente, pero la vi. Subió, subimos, la calle en silencio. Ella llevaba el arma de papá y mi foto vestido de bombero. Hace días ejerce el recurso del llanto. Desde el nublado día del accidente con la camioneta. Aquella vez, papá regresó a casa llorando. Mamá sufrió mucho por eso. Lo sé, porque sus ojos también lloraron. Él quiso abrazarla, intentó, pero ella lo apartó. Desde entonces, llora por la mañana y por la tarde; y en las noches, también llora. Procuré hablarle, pero no supo escucharme. Solo acariciaba, besaba mi foto, decía mi nombre. Pero hoy ha llegado hasta los suburbios, ha mordido el caño y apretado el gatillo. Luego, ha vuelto a mimarme y sonreírme ¡Qué alegría! Hablaré con papá para que no tenga tristeza. Esta noche, mamá dormirá conmigo; en aquel inocente mármol blanco, donde suelen dejarme flores.

2 comentarios:

Lucía dijo...

Que estremecedor relato Leo!!! Me hizo sentir escalofríos!!! Muy bueno, muy, muy bueno!!!

Yadi Camargo dijo...

Algo hay de inocencia en este relato, y eso está bien porque es un niño el que nos habla, pero la historia no tiene nada de inocente, sino que contiene todos los ingredientes de una tragedia. En mi opinión, es un micro muy bien logrado, propio de un gran escritor como tú. Besos colega