sábado, 12 de marzo de 2011

Sir Colin Firth, un gentleman ingles


Desde hace unos cuantos años he adoptado la sana costumbre, de no encender la televisión salvo que sea absolútamente necesario. Y la mayoría de las veces, afortunadamente, no lo es.


No concibo pararme frente a "la cajita boba", para destinar mi tiempo a atrocidades como el Gran hermano o las telenovelas latinoamericanas. Me gusta eso sí, ver de cuando en cuando películas, series, documentales y algún que otro partido de futbol. Por eso, las contadas ocasiones en que miro TV, el único canal que admite mi paciencia es el estatal. ¿Por qué? Porque es el único que transmite programación tendiente a la cultura y al ejercicio de lo intelectual.

Gracias a este "buen hábito" allá por el 2002 me topé con una grata sorpresa. En canal 5 SODRE TV (para más datos, el canal público o del estado) habían comenzado a exhibir la galardonada miniserie de la BBC de Londres, Orgullo y Prejuicio, basada en la novela homónima de Jane Austens.


Si el uso "discriminado" que hago de la TV es ostensible, debo aclarar que mis preferencias por la TV pública del Reino Unido no se quedan atrás. Soy un gran consumidor de todo lo que posea la firma de la BBC. Por ello, sólo el hecho de que la BBC auspiciara la serie, ya era razón suficiente para sentarme a disfrutar. No me equivoqué. La historia estaba tan bien llevada, y eran tan excelentes las actuaciones, que adquirí la serie en el idioma original para verla cada vez que mi antojo se manifieste.
Realmente esa serie me encandiló tanto o más que otra serie de la BBC, digna de mención; Norte y Sur. Aún cuando nunca se haya leído a la señora Jane Austens, quien acceda a la serie quedará prendado del tórrido romance que se desata entre Mr. Darcy y Miss Elizabeth Bennet, interpretados de forma magistral por Colin Firth y Jennifer Elhe respectivamente. Los dos actores mantuvieron una relación amorosa mientras duró el rodaje, y creo que algo de esa química impregnó la actuación de ambos en el resultado final. Por aquellos días, se señaló la famosa escena del lago (ver foto más abajo) como la más romántica de la TV, y a Colin Firth como el hombre más sexy del Reino Unido. Probablemente algunas damas lo sigan catalogando de tal.



En Pride and Prejuice conocí al señor Colin Firth y a la señora Jennife Elhe. A partir de allí acompañé buena parte de las aventuras fílmicas posteriores de estos soberbios actores. A él pude verlo más seguido, pues no solo apareció en muchas películas de exito, sino que reconocí en él a un actor versátil y digno de alabanza. Es un gran actor, y con esto no descubro nada, pero permítaseme agregar que es un actor que tiene algo, un no sé que. Algunos dirían magia.



En su última película, El discurso del Rey, disfruté de su soberbia actuación como la del inefable Geoffrey Rush, otro actor de talla. La película es propia para los que como yo, gustan más de un diálogo ingenioso que de un hacha arrancando un ojo. De más está decir que disfruté mucho de la misma, independientemente de mis discrepancias con alguno de los personajes reales, personificados en la película. En ninguna parte de ella se habla de la simpatía que el hermano "disidente" del Rey Jorge VI sentía por la figura de Adolf hitler. Detalles más, detalles menos, la película es muy buena y es llevada en andas por un reparto de actores de raza.



Merecidamente y después de tanto y tanto, la academia entregó el Oscar al mejor actor al señor Colin Firth. Por si fuera poco, a sus atributos artísticos suma el hecho de ser un buen hombre, pendiente de las causas olvidadas. Una persona con inclinación moral hacia la izquierda y a las viejas banderas, dentro de todo lo que un britanico de raza puede considerar como cercano a lo socialista. Por años defendió su voto al Partido Laborista, y aunque en los últimos tiempos se haya declarado como apolítico, mantiene cierta coherencia a la hora de reivindicar premisas de justicia social.
En honor a la verdad, Colin Firth es un actor que me simpatiza, me cae bien y al que admiro en su veta actoral, y es una buena noticia que más allá de los mercederes del cine y sus negociados, se haya designado a este gentleman ingles, como el mejor del año. Ahora es probable que la Reina Isabel, luego de su "visto bueno" a la película que homenajea a su padre, lo nombre Sir. Enhorabuena Mr. Colin Firth por tan justo galardón.

1 comentario:

Iael dijo...

Me descargué por el Ares la serie completa de Orgullo y Prejuicio. Realmente es una serie de colección!!! Que guapo que estaba Colin Firth!!! Leo, tienes un gusto muy delicado. No solo eres un talentoso y muy prometedor escritor, sino que en escencia eres un irremediable romántico. El ingrediente indispensable para todo poeta. Besos de una fana tuya.