martes, 26 de julio de 2011

Facundo Cabral: el trashumante

No era de aquí, ni era de allá; pero era de todos nosotros. De todos los que admirábamos su cantar. Hace unos días lo mataron. Ocho tiros acribillaron su cuerpo, ocho tiros decidieron el fin de su historia. Tenía 74 años, estaba casi ciego y se reconocía hermano aún de aquellos que le asesinaron.

Curiosamente la canción que le diera fama universal, nació aquí, en Uruguay. Fue un rapto de inspiración que le ayudó a pelearle las batallas al hambre. Se hizo trovador para ganarle a la miseria, pero se volvió un cantor del pueblo porque sus canciones llegaron al corazón de la gente.

Un día conoció a Dios y nació de nuevo. Su segundo nacimiento no fue como el primero. Dejó atrás sus muchas muertes, sus odios y sus rencores, olvidó el dolor y se hizo a sí mismo un hombre nuevo. La vida quiso que después de su última presentación, estuviese mal acompañado y en el lugar equivocado. En mala hora decidió pasar por allí, él que tan solo buscaba el amor, y en el amor: la paz.

Su muerte ha sido injusta e inmerecida, repudiable e indigna; pero no me afilio al vano discurso de la respetable Nobel Rigoberta Menchú, que proclamó a los cuatro vientos que a Cabral le habían asesinado los sicarios del capitalismo para silenciar su canto. Creo que le mataron, justamente por desconocer quien era. Las balas eran para otro, pero él estaba en medio. Fue el azar y las malas compañías quienes le asestaron este duro golpe.

Por supuesto que sería más sencillo declarar que el poder económico está detras de todo esto. Es bien sabido que hay quien le gusta intervenir en los paises de Medio Oriente por el bien de la paz (casualmente siempre en los paises ricos en petróleo); pero cuando se trata de América Latina y los problemas del narcotráfico, o cuando se trata de presidentes derrocados con vileza, sorprendentemente decide abstenerse de toda intrusión y mantenerse en una posición neutral, para respetar la "soberanía de los pueblos".

Sé que a muchos intelectuales de izquierda les resultará más lógico añadirle manchas al tigre, pero decir que a Facundo lo mataron por ser Cabral es una deshonestidad intelectual.

Lo lamentable, más allá de la indigna muerte que tuvo Cabral, es que ni siquiera servirá para cambiar algo de lo que sufre-sangra nuéstra América toda. En paises hermosos como Mexico, parece cosa habitual que los narcos, en venganza, decapiten a sus enemigos (sin distinción de sexos) y los exhiban como escarmiento. Otro tanto sucede en El Salvador, Guatemala, Honduras o Colombia, donde dicho sea de paso, la guerrilla ha polarizado al país. Todos sabemos lo que ocurre en Brasil y Argentina, donde la inseguridad se palpa a flor de piel. Incluso en Uruguay, que es de América uno de los tres paises más seguros del mundo, el tema de la inseguridad es un gravísimo problema a resolver. ¿Pero es casualidad todo esto? Por supuesto que no.

Cuando Castillo Armas mandaba los aviones P-47, a acabar con los insurgentes para así custodiar las tierras de la United Fruit, la historia de esta realidad ya estaba escrita. Cuando los escuadrones de la muerte apilaban cadáveres junto al río Montagua, ya el final estaba pactado. Cuando a los indígenas, campesinos y obreros se les cortaba la mano izquierda, ya se estaba decidiendo el epílogo de este cuento. No puede, no, no debe sorprendernos así, que en medio siglo, pocas cosas hayan cambiado realmente en Guatemala.

Ni Guatemala ni Facundo Cabral se merecían este adios. Luchemos para que la memoria no olvide, y las pocas voces que han sonado, se sigan escuchando. Gritemos un fuerte, fuertísimo, grandísimo basta y nunca más.No más asesinatos en América Latina.

Osama Bin Laden, la gran mentira.

Barack Obama ha anunciado con bombos y platillos que un comando élite (los Seals) ha acabado con la gran amenaza terrorista. En todos los portales se puede leer la muerte del hombre "más buscado", el "más odiado del mundo occidental". Ha sido un verdadero triunfo de los Estados Unidos,  declaró el flamante premio Nobel de la paz.


Muertes curiosas si las hay la de Bin Laden. Ya no se sabe si el gobierno norteamericano ha aprendido el argumento de Hollywood, o si es Hollywood el que ha aprendido a escribir guiones basados en la experiencia del gobierno norteamericano; pues el guión de esta novela (barata y mediocre, por cierto) pero con un gran aporte de divisas, ha resultado creible para muchas personas.


Amigos son los amigos
A fines de los ochenta George W. Bush dirigía la Harken Energy Company, una pequeña sociedad petrolera texana. Entre sus principales accionistas se encontraba Salem Bin Laden, hermano mayor de Osama. La relación comercial entre los Bin Laden y los Bush se generó a partir de 1977, y continua hasta el presente.

En los años 80, la CIA financió a Al Qaeda con billones de dólares y Osama Bin Laden era un táctico de la CIA. No debemos olvidar que Bush padre era por aquel entonces, director de la CIA.
Osama recibió instrucción y entrenamiento por parte de la CIA, de la que ahora se dice, era para derrotar al comunismo lindante a la frontera afgana.

Tan estrecha es la relación entre los Bush y los Bin Laden, que de hecho pocos días después del ataque a las torres gemelas (y cuando la mayoría de los vuelos se habian suspendido en cielo norteamericano) se improvisó un vuelo de emergencia para sacar a parientes de Osama, luego de una misteriosa reunión que habían mantenido con integrantes del gobierno estadounidense.
Llama la atención que mientras la CIA y el FBI ordenaban la búsqueda de Osama, no se hubiese interrogado a sus familiares por su paradero, aprovechando que mantuvieron una cena de camadería para cerrar "acuerdos económicos". 




 
Obviamente, y esto no sorprende, EEUU plantea un doble discurso. A espaldas del mundo y la opinión pública acuerda negocios y beneficios macro económicos, y por otro lado plantea una guerra al terrorismo que no es tal. En el ámbito del sigilo se asocian con cuanta divisa pueda servir a los intereses que salvaguardan, y al mundo pretenden proyectar una ilusión de que matan para buscar la paz.

Voces como la del periodista Thierry Meyssan, y otros, han demostrado con argumentos sólidos y contrastables, la gran mentira del 11S: un ataque organizado por la propia cúpula económica, disfrazado bajo la fantochada de un golpe terrorista del mundo árabe, a los EEUU. Cabe recordar que la imagen de Bush (que nunca fue muy popular) tuvo sus picos más altos después del 11 de setiembre. Algo muy conveniente ¿no?

La construcción de un enemigo
Esta super producción ha tenido dos directores como sus caras más visibles. No podemos olvidar que Jorgito Bush fue quien inició "esta gran cruzada por la paz". En el año 2001, su popularidad estaba por el piso, por lo que Mr. Bush y Cía recurrieron a un viejo amigo: Osama Bin Laden.

Obama utiliza la misma fórmula, pues nada mejor que crear la ilusión de que se está derrotando a un gran enemigo, para recuperar los votos perdidos. Nadie vio morir a Bin Laden, pero igualmente se acepta la palabra de Estados Unidos que dice haber acabado con la amenaza terrorista. Incluso se acepta la versión de que se le extrajo el ADN a Osama, y que luego su cuerpo fué arrojado al mar, algo bastante absurdo desde todo punto de vista, pero que para muchos es la gran verdad de estas horas.





Los juegos del poder pautan los caminos. No existen casualidades. Por ahí, algún despistado haya creído realmente que EEUU, con todas sus armas, su alta tecnología y su disciplinado ejército, era incapaz de hallar a un hombre que a lo único que podía aspirar, era a esconderse en alguna cueva en medio del desierto. Lo real es que como decía el New York Times hace un tiempo, (hablando de las reuniones del club Bilderberg) solo se trata de nombres vinculados a los círculos más poderosos de la economía mundial, que se reunen para acordar cosas, que después, simplemente ocurren.

sábado, 30 de abril de 2011

La ciudad leída


Es el último día de abril y sobre las hojas del parral, cae mansamente la lluvia. Llueve sobre Montevideo, llueve desde temprano.
Como si estuviese pactado de antemano, Ernesto Sábato ha decidido dejarnos, en esta gris mañana con frío. Lo hace después de haber vivido noventa y nueve años, la mayoría de los cuales estuvieron enteramente aferrados al luminoso ejercicio de la literatura. Lo sobreviven las palabras, lo mantienen vivo sus libros.

Casualmente (no soy hombre de creer en las casualidades, pero valga el lugar común) hace cuestión de unos días leí una frase suya en un muro. Me llamó la atención, no tanto por la frase en sí, ya que la conocía de haberla leído en su Ensayo La Resistencia, sino porque generalmente son pocas las frases verdaderamente literarias que veo escritas en las paredes y los muros. Decía Sábato, y repetía el muro que leí: Si nos cruzamos de brazos seremos cómplices de un sistema que ha legitimado la muerte silenciosa.

Me gusta leer la ciudad, sobre todo cuando manos anónimas rescatan frases geniales como esta. No tengo el prurito de aquellos que solo ven en el graffiti, un acto de vandalismo. Admito que no siempre encuentro "inteligencia" en los muros, pues todo depende de la cabeza de quien escribe, pero han sido muchas las ocasiones en que me he topado con pensamientos formidables.

En Argentina, hace unos años, los poetas "mateístas" hacían cultura desde las paredes y los muros. Una revolucionaria forma de hacer cultura, escribían o pintaban versos propios y ajenos, para que el pueblo las pudiese leer. Por supuesto que Sábato y Borges eran figuritas repetidas en las escrituras de los mateistas.

Recuerdo ahora el poema de un poeta adolescente, que a propósito de los graffitis, escribió: te amo Marcelo, decía la pared, y todos los Marcelos se sintieron amados.

Es que la necesidad de expresarse, de soltar aquello que llevamos amarrado al alma, busca salidas y caminos originales. Lo de los poetas mateístas no es novedad, si tomamos en cuenta aquel emprendimiento de Borges en 1921, a su llegada a Buenos Aires y la fundación de la revista mural Prisma: hoja mural que dio a las ciegas paredes y a las hornacinas baldías una videncia transitoria y cuya claridad sobre las casas era ventana abierta frente a cielos distintos.

En mis años de militancia era de uso habitual hacer pintadas con consignas políticas. En aquella época decíamos que los muros eran "la televisión de los pobres". Los que no podiamos pagar espacios publicitarios en la TV, usábamos la brocha gorda y el pincel.

A la muerte de Benedetti, muchas paredes se llenaron de sus versos siempre tan necesarios. Un homenaje silencioso y peculiar al maestro.
Pero no solo palabras se puede ver en la fiesta de los muros. También imágenes y dibujos de lo más variados. Algunos, demostrando un ingenio increible.











Me gusta, me gusta mucho leer la ciudad. Me alegra el espíritu encontrarme a Sábato, a Borges, a Benedetti o a Machado en los muros. Celebro la fiesta de la palabra y la imagen, el ingenio popular. Es bueno que autores tan gratos trasciendan los libros y estén al alcance de todos. Es de algún modo una literatura inclusiva, independiente y socialista. Es una buena manera de sembrar en los muros, hombres que han cosechado en nuestros corazones. Es un homenaje honesto, sin discursos de panfleto, un recurso genuino de agraecida devolución a genios que como Ernesto Sábato, nos han brindado tanto desde la palabra.

Salud maestro, anarco viejo, lo seguiré leyendo en las hojas y en los muros.


lunes, 25 de abril de 2011

Finalista en el certamen de la Librería mediática.


El hombre que ya estaba allí (se puede leer aquí), un micro de cincuenta palabras de mi autoría, ha quedado quinto (en el rubo cuentos) entre un total de cien finalistas.  Via Twitter le decía a Marialcira Matute, periodista venezolana de extensa trayectoria, que junto a Isidoro Duarte llevan adelante este loco milagro de la librería mediática, que como paria literario que soy, es un orgullo inmenso contarme entre nombres consagrados como Salvador Robles y otros tantísimos autores de nuestra hispania fundamental. En el presente certamen cuyo fallo se conoció el 23 de abril, día del libro y la lectura, se puede apreciar una maravillosa antología literaria de escritores tan diversos como sus paises de procedencia. Desde Latinoamérica a España y viceversa, sopla un aire fresco de buena literatura, según se puede apreciar leyendo los trabajos finalistas. Invito a todos no solo a que disfruten de esta impensada antología, sino a que conozcan la gran labor que desde Venezuela al mundo, lleva aelante la Librería mediática.

jueves, 21 de abril de 2011

La segunda muerte (mención especial en el concurso "El escritor errante")


Yo no quise verla a mamá en el puente, pero la vi. Subió, subimos, la calle en silencio. Ella llevaba el arma de papá y mi foto vestido de bombero. Hace días ejerce el recurso del llanto. Desde el nublado día del accidente con la camioneta. Aquella vez, papá regresó a casa llorando. Mamá sufrió mucho por eso. Lo sé, porque sus ojos también lloraron. Él quiso abrazarla, intentó, pero ella lo apartó. Desde entonces, llora por la mañana y por la tarde; y en las noches, también llora. Procuré hablarle, pero no supo escucharme. Solo acariciaba, besaba mi foto, decía mi nombre. Pero hoy ha llegado hasta los suburbios, ha mordido el caño y apretado el gatillo. Luego, ha vuelto a mimarme y sonreírme ¡Qué alegría! Hablaré con papá para que no tenga tristeza. Esta noche, mamá dormirá conmigo; en aquel inocente mármol blanco, donde suelen dejarme flores.

sábado, 16 de abril de 2011

Fraudes literarios (segunda parte)

Leyendo la estupenda crítica que M. García Viño, hace de Javier Marías; he pensado mucho sobre lo que conforma a un escritor. Hay buenos y malos escritores, eso está claro. En ocasiones los malos aventajan a los buenos, caso de Paulo Coelho, Dan Brown, Stephenie Meyer, entre otros. De hecho, no hace mucho tuve que padecer que un amigo no solo desconocía la obra de Borges, sino que además nunca había escuchado hablar de él. Lo más triste fue enterarme de que este amigo había leído, entera, la saga Crepúsculo.

No hablo de gustos literarios, que los hay y muy variados por cierto; hablo de reconocer al genio detrás de la palabra. No hace falta ser un autentico versado en letras, para escribir por ejemplo: "A orillas del río piedra, me senté y lloré". El libro no trata más que de eso, y si uno leyó el título, no necesitará continuar con el resto. En cambio, se necesita ser un maestro de la palabra, para escribir como Borges. El autor del Aleph es un cúmulo de talento, metafísica y perfección literaria. Su prosa, tiene los acordes justos de la matemática, que hacen que cada palabra, cada verbo, cada adjetivo funcione como un exacto reloj literario.



En Estados Unidos goza de buena fama, el premio Bulwer-Lytton a los peores escritos del año. Se trata de un concurso al mejor estilo de los Razzies, donde se premia la peor frase original de un texto de ciencia ficción. Algunas de las frases ganadoras en certámenes anteriores (el concurso ya lleva más de una veintena de años) son francamente de antología:

“El Dr. Metzger se giró para saludar a su nuevo paciente, totalmente ignorante de que pronto se convertiría en miembro de una hermandad secreta tan antigua como la propia urología”.


“La noche transcurrió como una piedra en el riñón: dolorosamente y con ayuda de sedantes”.

“Era de noche, y sin embargo llovía…”


“El detective Bart Lasiter se encontraba en su oficina analizando la luz que entraba por una ventana, cayendo sobre su superburrito, cuando se abrió la puerta y apareció una mujer cuyo cuerpo decía “te has comido tu último burrito por ahora”, cuyo rostro decía “los ángeles sí existen”, y cuyos ojos decían que ella podía hacerte cavar tu propia tumba y lamer la pala hasta dejarla limpia”.



“Mónica había explotado, y yo tenía un misterio y pedazos de su páncreas en mis manos”.

"La nave espacial se estaba estrellando, pero, lo más importante es que John y Greta estaban haciendo sexo en ella".

“Con un gesto de entera satisfacción y alegre comparsa, el Sr. Marmolejo comentó su satisfacción”.

“Lo contrario ocurrirá si ocurre lo contrario…"


Es una pena que no exista (o no se haya difundido) un premio de esas características en español. Sin duda tendríamos mucho para premiar.

Como dije, creo que hay buenos y malos escritores; pero algunos de los malos logran posicionarse a base de campañas de Marketing que los respaldan y terminan confundiendo a quienes están poco habituados a la literatura. Es decir, de algún modo, estos escritores terminan transformando la mentira que son, en una curiosa verdad. Quiero hablar aquí (y por eso tan extenso exordio) de dos engendros de esta calaña.


El año pasado cierta noticia sobre un "joven escritor paraguayo" que estaba nominado al Nobel, se coló en internet. Se trataba de Nestor Amarilla (foto arriba), autor de un único libro, pese a lo cual "lideraba las casas de apuestas" y era el "gran favorito" a acceder al preciado galardón literario.

Cómo se puede ser favorito sin ser conocido ni en su propia tierra, es algo que no consigo explicarme. Para quienes no están metidos en el proceso de selección del Nobel, debe haber conformado una grata sorpresa y de haber sido real, habría significado un cambio drástico en ´la historia del Nobel.

Lo cierto es que el tal Nestor Amarilla, nunca, ni en sus más locos sueños, fue tenido en cuenta por el comité de la academia sueca. ¿Cómo llegó entonces a aparecer en la lista de los nominados? Pues bien, resulta que una profesora de literatura y un doctor amigos de Amarilla, fueron quienes presentaron (a título personal o pedido expreso del susodicho) la tan mentada nominación. Vamos a explicarlo mejor. Cualquier ciudadano del mundo puede enviar el curriculo de un autor de su preferencia al comité del Nobel, para que sea considerado. Los ministerios de cultura generalmente envian uno o dos nombres de los que a su criterio son los máximos valores nacionales. En vista de eso, los amigos de Amarilla "candidatearon" a su autor favorito, el comité aceptó la propuesta (para estudiarla) y punto final de la historia. Hay una preselección de nombres donde se muestran todos los curriculos que le han llegado a la academia sueca, y es aquí donde aparece el señor Nestor Amarilla. Luego la academia hace una purga de nombres, quedando al final simplemente una decena de escritores, que son los que REALMENTE ha elegido el comité. De esos nombres se descartan cuatro, y entre los seis restantes, obviamente, se encuentra el virtual ganador del año. Toda esta operación se hace en secreto, por más que siempre los medios y las entidades afines al Nobel, saben con antelación quienes son los favoritos. Nombres como Carlos Fuentes o Vargas Llosa eran numeritos repetidos entre los autores de habla hispana, por eso sorprende pero no tanto que este último se haya alzado con el premio.

Nuestro buen amigo, fue aceptado pero nunca seleccionado por el comité sueco. Pese a ello, este gran delirante se encargó de llamar a todos los medios de prensa paraguayos, para anunciar con bombos y platillos una nominación que solo existió en su ingeniosa cabeza. La academia sueca jamás ha premiado a un autor por su obra, sino por su trayectoria, condición esta última que no goza Amarilla. Además se tiene en cuenta otros factores, como la defensa de alguna minoría, valores esteticos, etc. El único logro que Amarilla tuvo con respecto al Nobel, es que se haya aceptado su inscripción, lo que ya de por si es bastante generoso con su persona. No obstante, cuando el premio le fue adjudicado a Vargas Llosa tuvo el tupé de salir a pronunciarse en favor del peruano, manifestando que era justo merecedor de tal distinción. ¿Y quién si no... acaso Nestor Amarilla?

Supongo que muchos de los que nos lanzamos a alguna aventura artística, tenemos fortalecido el ego. De algún modo buscamos que nos reconozcan, que nos distingan entre la gente. No diré todos, porque yo soy el vivo ejemplo de que algunos no buscamos reconocimiento, sino hacer lo que amamos y sentimos es nuestra vocación. De hecho, yo debo ser el peor crítico de mi obra y de mi persona, no por falsa modestia, sino porque conozco mis limitaciones; pero hay muchos otros que se sienten muy por encima del promedio e intentan convencer a los demás de su verdad. Ese es el caso de Nestor Amarilla, que escribió un único libro y ya sintió que estaba para el Nobel. A estas alturas, creo que hasta el Nobel le queda pequeño a semejante intelecto y por ende, buscará foros más en concordancia con su maravilloso genio.

Aprovecho para contar una intimidad. Hace un tiempo unos amigos me habían puesto en la Wikipedia, acto que agradecí profundamente, sin embargo les escribí un par de veces para solicitarles que dieran de baja "mi página" en la Wiki (creo que al final decidieron escucharme). ¿Por qué? Porque apenas soy un escribidor, o al decir de muchos, un paria literario. Prefiero escribir y que la gente me lea, nada más que eso. Lo de formar parte de una enciclopedia o una antología puede ser un recurso genuino, cuando uno se proyecta en aras de vender su imagen. Por el momento no estoy interesado en eso, tan solo en seguir escribiendo. Creo que uno debe ser consciente del lugar que ocupa en el mundo. No podemos compararnos a las primeras de cambio con nombres de la talla de Gabriel García Marquez, Pablo Neruda, etc. Ojalá uno con los años crezca de manera que pueda ascender al pedestal de esos monstruos de la literatura, pero por ahora nos conformamos con escribir despacito y en silencio, sin hacer alharacas ni bullicios, salvo que uno se llame Nestor Amarilla y pretenda nada menos que el Nobel de literatura.





Si de personajes egocéntricos hablamos, referiré ahora el caso de este buen señor de la foto. Su nombre es Jorge Lemoine y Bosshardt; y además de ser un farsante lo considero escapado de algún psiquiatrico.
Buscando en la web se puede leer de él: Nacido en Argentina en 1948, Jorge Lemoine y Bosshardt es un poeta, plagiador y autopromotor, quizá en orden inverso de relevancia. Es especialmente insistente, y ha creado al menos una veintena de títeres en Wikipedia para reponer una y otra vez el mismo texto. También se autopromociona en todo tipo de foros y ha llegado hasta el extremo de suplantar el nombre de personas críticas con él para autopromocionarse en Wikipedia (por ejemplo, Aitana Cortázar, [1]).

Tiene un concepto de sí mismo tan elevado que se considera «el más grande de todos» y ha llegado a resumir la historia de la poesía contemporánea en dos categorías: poetas plagiados por Lemoine y poetas no plagiados por Lemoine. Su forma de expresarse también es curiosa: abundan las repeticiones de una misma idea.

Me topé con este personaje a raiz de una denuncia planteada en su contra, publicada en REMES. Dicha denuncia versaba sobre el hecho de que Jorge Lemoine había plagiado algunos poemas de otro autor vinculado a la red de REMES. Lo llamativo del caso es que "el plagiador", reconocía con orgullo haber plagiado esos y otros poemas de diversos autores. Investigando un poco más, pude entender que toda la "obra" de este señor estaba basada en poemas de otros. Es decir, a lo único que se dedica es a plagiar poemas que luego publica como de su autoría, y a los que suscribe un comentario por demás elogioso hacia su propia persona, a veces firmado por él a veces firmado con algún usuario falso.

Es un ser muy extraño este Jorge Lemoine. Cada vez que hace sus descargos repite las mismas palabras una veintena de veces. Suele insultar a todo el mundo y siente que es poco menos que Dios. Lo digo sin ningún asomo de sarcasmo ni ironía, realmente es una persona psiquiatrica que necesita tratamiento. No puedo sentir pena por él, dado que "loco" y todo, le encanta burlarse del trabajo ajeno y ofender a quienes nunca le han ofendido. Es triste que exista gente como él, o como el mitómano de Nestor Amarilla. Seres que buscan a toda costa sus quince minutos de fama, erigiéndose ellos mismos en un fraude. A quien nunca le ha gustado la labor del esfuerzo, busca atajos en la vida para llegar antes, donde otros tardaron años en llegar.
El tiempo dirá quienes acertaron el camino, y el olvido se encargará de apartar de nuestra memoria a los mediocres.

viernes, 18 de marzo de 2011

Fraudes literarios, la muerte de la esperanza (Primera parte)



Es un asunto del que ya se ha hablado bastante, pero como internet es un campo fértil para el timo, y como todavía siguen cayendo incautos en las redes de tenebrosos especuladores de nuestros sueños literarios, considero que debo pronunciarme al respecto.



En el año 2002 participé en un concurso de poesía, que promocionaba el "Centro de Estudios Poéticos de Madrid". Nombre pomposo y rimbombante si los hay. Había compuesto un soneto que me sabía, no brillante, pero al menos sí interesante; y deseaba mostrarlo para recoger impresiones.



Cuál no sería mi sorpresa cuando, poco tiempo después de acabado el dichoso concurso, recibo un mail felicitándome por haber sido seleccionado como finalista. Lo que generó ciertas dudas y me hizo desistir de la alegría inicial, fue el hecho de que anunciaban en tono ambiguo, que no había ganado pero que pese a ese "detalle minúsculo" estaba cordialmente invitado a participar con mi obra, en una antología en la que se incluirían los mejores textos del certámen.




Mi fatal decepción sobrevino cuando en el mail de marras se me explicaba que para intervenir en la famosa antología, debía envíar determinada cantidad de dinero, que según se me decía, era a cuenta del libro que iba a recibir. Como dice Carlitos, allí mismo supe que todo era un tongo.




Vamos a explicar como funcionan las cosas. Cuando uno participa en un concurso, si se tiene la fortuna de ganarlo, quienes llevan adelante el certámen le pagan o premian con algo al escritor, y no a la inversa. Se supone que uno, por merecimientos de su obra, es quien debe recibir un premio sea este monetario u de otra índole.


Nunca, y reitero, nunca se debe aceptar el intercambio anterior, salvo que uno no se tome muy en serio este oficio. Un escritor que se respete a sí mismo, no debe pagar jamás en un concurso literario, salvo que ello esté ímplicito en las bases del mismo.


















La arquitectura de este fraude literario está conformada de tal modo, que endulza a los inexperientes. Todos los que escribimos soñamos con ver nuestra obra reflejada en papel, y es por ello que se hace tan efectivo el golpe que descargan sobre nuestra vanidad y ego autoral, los estafadores escondidos tras la estafa.
Internet es el sitio ideal para este tipo de estafas, porque ayuda el anonimato. El enemigo más peligroso, es aquel que no se ve.


Aún hoy, y desde hace bastantes años, me siguen llegando unos supuestos mails de Africa, donde me anuncian que me van a regalar, donar, heredar un millón de dólares. Claro que para hacerme con el tan ansiado millón primero debo enviar el número de tarjeta de crédito, mis datos, etc. De esta forma, quienes se hacen "el millón", son los que me enviaron el mail.



Yo no he caído, pero presumo que si hay tanta constancia de enviar el mismo mail durante años, es porque se trata de un negocio redituable. No caerán cien peces en la red, pero con que atrapen a uno...

Pero volvamos a lo estrictamente literario. No hace muchas horas recorrió la web, la noticia de que habían atrapado a una organización que había estafado a incontables niños y jóvenes tras el fraudulento concurso "Jóvenes escritores". Como se puede leer en el enlace, este grupo se dedicaba a simular un certamen literario en el que se seleccionaban textos, que supuestamente formarían parte de una antología. A los padres de los jóvenes talentos se les requería una suma a cuenta del libro que se les enviaría con los relatos o poemas elegidos. Luego de efectuado el pago, nunca más se volvía a tener noticias ni del libro, ni del concurso, ni de nada.



Además de concursos "truchos" existen las editoriales fraudulentas. Algunas de ellas son Editorial Argenta y Editorial Nuevo Ser. La operación se repite ante la inescrupulosa y poco original forma de operar de los estafadores; te prometen villas y castillos a cuenta del libro que te publicarán, siempre y cuando pagues en cash. Lo que sigue al pago, obviamente es el silencio. Invito a que se den un paseo por este blog: http://www.letralia.com/142/editorial.htm donde se da cuenta de este y otros timos literarios.
Como si fuera poca la desgracia de los escritores noveles, que no solo deben luchar a brazo partido para construirse un nombre (escribiendo a puro pulmón sin agentes, representantes, ni editores amigos), e intentar llegar algún día a jugar para el bando de los editados, publicados y leídos; debemos soportar que nos roben los sueños. Que nos desnuden de lo más caro que tenemos y podemos ofrecer, nuestro trabajo.
Recientemente intervine en un concurso navideño, publicitado por MujerChicMagazine. El mismo estaba dividido en poesía y relatos, los cuales, luego de recibidos eran colgados para descarga y lectura en la propia web. Supuestamente, a los quince días del cierre del certamen, debía estar el fallo con los ganadores. A esos quince días, le sucedieron otros quince sin ningún fallo público. Obviamente al ver que el tiempo pasaba y los administradores del sitio no se pronunciaban al respecto, muchos de los que participamos comenzamos a preguntarnos que había pasado. Luego de diversas manifestaciones en el foro de MCM, "alguien" con el seudónimo PCR, que dijo trabajar para la web, contó algo de que el administrador estaba enfermo, pero que según tenía entendido, los ganadores ya habían recibido su "cuantioso" premio y que si no se había publicitado era porque se necesitaba la firma digital (sic) de los galardonados.
Es más que claro que una respuesta de este tipo no tiene asidero ninguno, y que no ha conformado ni puede conformar a nadie. Es más, de ser cierto, cosa que dudo ¿no debería haberse tomado los recaudos necesarios para informar a los participantes de los problemas que el dichoso concurso pudiese haber generado?
Resulta claro que nunca hubo ni habrá fallo alguno, y que todo no ha sido más que una estratagema para lograr posicionar el sitio y obtener auspiciantes.
Invito y exhorto al que quiera enterarse más, acerca del fraude de MCM, a que visiten el blog de Marve: Singanadores.blogspot
Marve no solo escribe de forma exquisita, sino que es poseedora de una claridad meridiana y una inteligencia sin igual, que desafía a los elementales y básicos intelectos de quienes se aprovechan por un instante de nuestra buena fe. Recomiendo muy especialmente que se den una vueltecita por allí, para que puedan manifestarse si es que han resultado perjudicados por MCM o desean informarse en torno al mencionado fraude.
En próximas entregas hablaré de "Escritores y poetas truchos" y de las grandes estafas literarias de todos los tiempos. Lamentablemente, meterse con el trabajo de los demás, ha sido una costumbre desde el albor de los tiempos. No hay nada nuevo bajo el sol, pues a cada minuto nace un tonto y alguien que saca partido de él.

sábado, 12 de marzo de 2011

Sir Colin Firth, un gentleman ingles


Desde hace unos cuantos años he adoptado la sana costumbre, de no encender la televisión salvo que sea absolútamente necesario. Y la mayoría de las veces, afortunadamente, no lo es.


No concibo pararme frente a "la cajita boba", para destinar mi tiempo a atrocidades como el Gran hermano o las telenovelas latinoamericanas. Me gusta eso sí, ver de cuando en cuando películas, series, documentales y algún que otro partido de futbol. Por eso, las contadas ocasiones en que miro TV, el único canal que admite mi paciencia es el estatal. ¿Por qué? Porque es el único que transmite programación tendiente a la cultura y al ejercicio de lo intelectual.

Gracias a este "buen hábito" allá por el 2002 me topé con una grata sorpresa. En canal 5 SODRE TV (para más datos, el canal público o del estado) habían comenzado a exhibir la galardonada miniserie de la BBC de Londres, Orgullo y Prejuicio, basada en la novela homónima de Jane Austens.


Si el uso "discriminado" que hago de la TV es ostensible, debo aclarar que mis preferencias por la TV pública del Reino Unido no se quedan atrás. Soy un gran consumidor de todo lo que posea la firma de la BBC. Por ello, sólo el hecho de que la BBC auspiciara la serie, ya era razón suficiente para sentarme a disfrutar. No me equivoqué. La historia estaba tan bien llevada, y eran tan excelentes las actuaciones, que adquirí la serie en el idioma original para verla cada vez que mi antojo se manifieste.
Realmente esa serie me encandiló tanto o más que otra serie de la BBC, digna de mención; Norte y Sur. Aún cuando nunca se haya leído a la señora Jane Austens, quien acceda a la serie quedará prendado del tórrido romance que se desata entre Mr. Darcy y Miss Elizabeth Bennet, interpretados de forma magistral por Colin Firth y Jennifer Elhe respectivamente. Los dos actores mantuvieron una relación amorosa mientras duró el rodaje, y creo que algo de esa química impregnó la actuación de ambos en el resultado final. Por aquellos días, se señaló la famosa escena del lago (ver foto más abajo) como la más romántica de la TV, y a Colin Firth como el hombre más sexy del Reino Unido. Probablemente algunas damas lo sigan catalogando de tal.



En Pride and Prejuice conocí al señor Colin Firth y a la señora Jennife Elhe. A partir de allí acompañé buena parte de las aventuras fílmicas posteriores de estos soberbios actores. A él pude verlo más seguido, pues no solo apareció en muchas películas de exito, sino que reconocí en él a un actor versátil y digno de alabanza. Es un gran actor, y con esto no descubro nada, pero permítaseme agregar que es un actor que tiene algo, un no sé que. Algunos dirían magia.



En su última película, El discurso del Rey, disfruté de su soberbia actuación como la del inefable Geoffrey Rush, otro actor de talla. La película es propia para los que como yo, gustan más de un diálogo ingenioso que de un hacha arrancando un ojo. De más está decir que disfruté mucho de la misma, independientemente de mis discrepancias con alguno de los personajes reales, personificados en la película. En ninguna parte de ella se habla de la simpatía que el hermano "disidente" del Rey Jorge VI sentía por la figura de Adolf hitler. Detalles más, detalles menos, la película es muy buena y es llevada en andas por un reparto de actores de raza.



Merecidamente y después de tanto y tanto, la academia entregó el Oscar al mejor actor al señor Colin Firth. Por si fuera poco, a sus atributos artísticos suma el hecho de ser un buen hombre, pendiente de las causas olvidadas. Una persona con inclinación moral hacia la izquierda y a las viejas banderas, dentro de todo lo que un britanico de raza puede considerar como cercano a lo socialista. Por años defendió su voto al Partido Laborista, y aunque en los últimos tiempos se haya declarado como apolítico, mantiene cierta coherencia a la hora de reivindicar premisas de justicia social.
En honor a la verdad, Colin Firth es un actor que me simpatiza, me cae bien y al que admiro en su veta actoral, y es una buena noticia que más allá de los mercederes del cine y sus negociados, se haya designado a este gentleman ingles, como el mejor del año. Ahora es probable que la Reina Isabel, luego de su "visto bueno" a la película que homenajea a su padre, lo nombre Sir. Enhorabuena Mr. Colin Firth por tan justo galardón.

martes, 8 de marzo de 2011

Día internacional de la mujer


Feliz día mujer. A las que luchan, a las que aman, a las que sufren, a las ignoradas, a las que sueñan, a las que esperan, a las que desesperan, a las que viven, a las que sobreviven, a las que cantan, piensan y rien, a las que lloran, a las que están solas, a las que no lo están. Que venga ya ese día, en que este se transforme en un país más solidario, justo e igualitario, con derechos reales e inclusivos, en el cual se dignifiquen a las féminas reconociéndoles su papel en la sociedad. Sin panfletos ni promesas de medio pelo. Que venga ya ese día, en que los hombres aprendamos de las mujeres a conjugar el verbo amar. Salud mujer, compañera y hermana en el camino!!!

lunes, 7 de marzo de 2011

Un monstruo azul venido del cielo (extracto)


En el reloj de la pared, escondido, vive un cuchillo que desgarra el tiempo. Lo cercena minuto a minuto, segundo a segundo. El reloj es de sombra y también es de sangre. De sangrantes minutos, perdidos en el vacío de la nada. Yuri Kanemitsu alza los ojos, verifica los segundos que se escapan por el péndulo en la pared. Tac, tac, tac, dice la voz del reloj. Yuri ha vuelto a cerrar los ojos. La estadística dice que es seis de agosto de mil novecientos cuarenta y cinco. Después lo dirá la historia. El reloj dice ocho y diez de la mañana, pero Yuri no le cree. Prefiere seguir andando el sueño. Tac, tac, tac los minutos le sangran al reloj, los segundos se le agotan. Cada hora tiene su sombra, y detrás de cada sombra acecha la muerte. Tac, tac, tac, dice el reloj, sigue diciendo. Pero Yuri no quiere escucharle. Se da vuelta en la cama y suspira, para retomar un poco de la magia del letargo. Tac, tac, tac…


Tahori Yamimoto va calle arriba, rumbo al taller, en su destartalada bicicleta. Se siente feliz y por eso su cara se sonríe. La espalda se le humedece y él sigue pedaleando, mientras observa. Todos los rostros le parecen familiares, y por vana pretensión, cree que son todos tan felices como él. Ayer le ha pedido a Kazuko que sea su esposa, y esta ha aceptado. Tahori siente que el día, le ha concedido un instante de luz, reflejo de lo que ocurre en su alma. A la altura del colegio Nagatsuka, comienza a sonar la sirena que previene de los ataques aéreos. Tahori redobla el esfuerzo pedaleando más rápido. Ya no ve los rostros, solo mira el camino delante que se alarga. En el camino está el terror. En los huesos y en sus entrañas, está el terror. Piensa en Kazuko. Sin saber por qué, levanta la cabeza. Con ojos pálidos de espanto, lo ve. Un avión nada entre las nubes. Sabe que es un bombardero. De pronto tiene la boca reseca. Traga saliva para quitarse el amargor de la garganta. Tiene un mal presentimiento. Esta vez la amenaza parece real. Sigue pedaleando.

A eso de las dos menos veinte de la mañana, el piloto Robert Claude Eatherly, partió a bordo del B-29 de reconocimiento, “Escalera de color”. Casi una hora antes de que lo hiciera el Enola Gay. Su objetivo era estudiar las condiciones climáticas, y elegir el punto donde arrojar la bomba. Poco después de las siete de la mañana, el sistema de radares de Japón, alertó de la presencia de aviones norteamericanos. El hombre que pilotaba el Escalera de color, notó con aprobación las escasas nubes, el cielo límpido sobre un país de miradas oblicuas. El sol ardía brillante, sin más alternativa que esa. Eatherly repasó la geografía del lugar, hasta que dio con un punto apropiado, desnudo de nubes. Un puente. Dio aviso por radio, proporcionando las coordenadas. Una voz en su cabeza, le dijo que aquello no estaba bien. Trató de ahuyentarla convenciéndose de las vidas que se iban a salvar, con el final de la guerra. No fue suficiente. Aquello no estaba bien. Prosiguió su rumbo, viendo, sin ver, oyendo, sin oír. Y el reloj tac, tac, tac…

El Coronel Paul Tibbets, a bordo de un B-29 perteneciente al escuadrón de bombardeo
393d, despegó desde la base aérea de North Field, en Tinian. Enola Gay llamó a la nave, en honor a su madre, y pintó su nombre en la parte delantera del avión. El coronel Tibbets ha formado parte, desde sus inicios, del “gran secreto” del Proyecto Manhattan. La solución nuclear, para acabar a los enemigos de un tirón. Hombre disciplinado y curtido en los rigores de la guerra, sabe que esta es la misión más importante de su carrera. La noche anterior, los muchachos y él han estado jugando Póker. No tiene demonios que derribar, como Eatherly. Él sólo cumple órdenes y siente que debe hacerlo, por los que se han ido, por los que vendrán. Proporcionar un mal menor, para evitar un mal mayor. Se sabe al borde de la historia, y hacia ella marcha presto. El espíritu en el Enola Gay, es de tensa calma mientras los hombres están llegando a su destino. Luego de recibir las coordenadas, lo disponen todo para soltar sobre Hiroshima, el Little Boy, curioso sofisma con el cual bautizaron a la bomba. A las ocho quince de la mañana, lo lanzan. Tac, tac, tac…

Cincuenta y cinco segundos. Menos de un minuto le llevó a “Niñito”, alcanzar la altura exacta para impactar, a poco menos de seiscientos metros sobre la ciudad. Por culpa de los vientos, no acertó el blanco que se había dispuesto: el puente Aioi; sino que cayó sobre la clínica quirúrgica de Shima. Su explosión fue el equivalente a trece kilotones de TNT, incendiando el aire a una temperatura por encima de un millón de grados centígrados.


Yuri Kanemitsu no supo lo que ocurrió. Apenas alcanzó a vislumbrar una luz cegadora que se colaba por la ventana. Los cristales estallaron en pedazos y la casa entera se derrumbó. Era una luz azul que quemaba todo a su paso. Todo lo que estaba vivo, en un segundo estuvo muerto. Yuri logró abrirse paso entre los escombros. No podía ver nada porque el hongo que produjo la bomba, lo había oscurecido todo como noche cerrada. Cuando pudo empezar a ver, sintió desolación. Giraba sobre sí misma y todo lo que alcanzaba a ver eran las ruinas de las casas y edificios, y los muertos y los heridos. A sus quince años, había pasado a ser una Hibakusha (sobreviviente) y aún no lo sabía.

El hombre que ya estaba allí




Aquella noche murió. Ni ángeles, ni coros celestiales. Apenas un par de rutinarias
formas de ingreso. Después, compareció Dios. ¿Y bien? preguntaron al recién venido.
Quiero entrar al paraíso, supo contestar. Dios le miró, perplejos los ojos. Dubitativo, se
rascaba la barba. ¿El paraíso? Pues… ¡resulta que vienes de ahí!

Este micro fue elegido quinto finalista en el certamen de la Librería mediática.

viernes, 25 de febrero de 2011

Libia: sangre, petróleo y lágrimas


Llama poderosamente la atención, la celeridad con la que Estados Unidos se ha movido en torno al asunto de Libia. De hecho, las últimas manifestaciones de Barack Obama y las reuniones que ha mantenido la secretaria de estado, Hillary Clinton, han sido sorprendentemente claras y unidireccionales. El nuevo gran enemigo público número uno, es: Gadafi.

Lo que decepciona, pero no sorprende, es que no se tuvo la misma prisa en destituir a un "dictador", cuando se dio el mediático golpe de estado en Honduras, hace cosa de dos años. En aquel infeliz episodio, que en poco tiempo se desterró al olvido, la reacción de Estados Unidos fue vacilante, lenta y ambigua. Claro está, había menos cosas en juego, Honduras no es Libia.

Para empezar, Libia es el país con esperanza de vida más alta de África continental. También cuenta con el PIB más alto del continente africano. Además, ocupa el primer puesto en índice de desarrollo humano de África. Detrás de todos esos números positivos, está el petróleo, por supuesto. Libia es rica gracias al oro negro.


Basta leer un cable de Reuters, para comprobar la verdadera urgencia de Estados Unidos y Cía.

NUEVA YORK, feb 25 (Reuters) - Los futuros de crudo en Estados Unidos y los del Brent subieron el viernes y alcanzaron su mayor cierre semanal desde mediados del 2008, por preocupaciones ante las interrupciones de suministro por las protestas en Libia.


Las revueltas en medio Oriente, tienen muy poco de casualidad, y mucho de causalidad. Produce hilaridad ver fotos de las manifestaciones (fuera y dentro de Libia), donde se ha procurado capturar la imagen de las pancartas que, piden la destitución inmediata de Muammar Al Gadafi. Lo curioso es que la mayoría están escritas en ingles, cuando en Libia el idioma oficial es el árabe.



La OTAN ya se encuentra con los dientes apretados, deseosa de salir a la cancha. Es probable que esta historia termine como antes fuera con Hussein, o en el mejor de los casos, como sucedió con el ex-amigo de los Bush, Osama Bin Laden. La historia se repite, porque hay un niño que es dueño de caros juguetes, y otro que es más grande y poderoso planea quitarselos, mientras los demás jugamos a seguir viviendo.

David Bisbal se preocupa porque "las pirámides de Egipto están siendo poco transitadas estos días", la Hillary mantiene constantes reuniones con el sionismo más abyecto, los mercaderes de la muerte ya afilan sus cuchillos, pues la noche podría ser larga; y nosotros, nosotros seguimos resistiendo.

domingo, 20 de febrero de 2011

La bella



Era diminuta y leve. No obstante, bellísima. Trajinaba indiferente, bebiendo una gaseosa. Pretendía, supongo, consolarse de la reverberación del sol de febrero. Mis cansados zapatos corrían desesperados. Debía reunirme con un cliente en el hotel Belmont. Un recibo me había demorado. Aún luego, debía recorrer un par de juzgados, volver a casa, terminar un escrito y preparar una audiencia. Venía con tanto ruido interior, que la aparición me dejó sin aliento. Fue una revelación inesperada. Sospecho que alguien me había reservado esa magia. –Dios existe… –me sonreí. La vi alejarse entre sombras, desterrándome al inexorable olvido. Me acomodé en un banquillo a poner en orden el alma. Desganado, cumplí mi pacto.
-¿Por qué tardó tanto, Doctor? –escuché al llegar. Cuando volteé para enfrentar la voz, el corazón me dio un brinco. Era la bella. Apenas si alcancé a estrechar su mano y balbucearle –usted no me creería si le cuento.

viernes, 11 de febrero de 2011

Jesús Luna


La candente madrugada del nueve de diciembre de 1893, el jurista Jesús Luna se paseaba con un revólver, por la habitación donde yacía, muerta, su amante. La víspera de aquella hora sombría perseguido por una pesadilla tenaz; había soñado a una bella desnuda, disimulada tras una columna de humo cercenando una mandarina. A medianoche, lo despertó un grito multitudinario que estremeció la noche. Al hijo del doctor Alejo Luna, le bastó una vez para comprobar la muerte a su lado. Fatigando las sombras, alcanzó a ver a una silueta que escapaba al galope. Intentó dispararle, pero apenas sonó la descarga fue derribado por dos balazos simultáneos, cuyo origen no pudo precisar. Contuvo el aliento, convencido de la profecía oculta en el sueño. Herido por dos balas mortales, repasó con pena el vencimiento de su suerte. Una alarmada campana advirtió del incendio, pero para ese entonces, Jesús Luna ya estaba muy lejos.

lunes, 17 de enero de 2011

"Salvador Robles contra el cielo"



En el concurso de El escritor errante, tuve no sólo el privilegio de que uno de mis relatos obtuviera una mención especial, sino el de conocer a dos grandes escritores: Liliana Cristina García y Salvador Robles Miras. Ambos, fueron elegidos como los dos mejores relatistas del certámen, y casualmente, ambos compartían amistad antes de presentarse al concurso. Ahora yo me mezclado en esa amistad, y los he incorporado a mi estela de grandes amigos.


En esta oportunidad tengo la enorme dicha de presentar el nuevo trabajo de Salvador Robles Miras. Contra el cielo, una novela que promete mucho y que ya he comenzado a disfrutar. El tema de la novela es controversial, ya que aborda el mal llamado "conflicto" del país Vasco. Tema polémico si los hay. Tengo una opinión formada ante ETA y los problemas del país Vasco, pero prefiero reservármela hasta acabar de leer la novela de Salva. Por el momento, solo diré que la historia atrapa y entretiene, que es lo mínimo que se le puede pedir a una novela.

Salvador lleva publicado casi una veintena de libros. Además, es periodista y pedagogo, ha participado en innumerables certámenes literarios, y ha obtenido así mismo numerosos premios. Invito a todos fervientemente, a conocer a este autor. Vale mucho la pena. Así mismo, los exhorto a que busquen en la web relatos de Liliana Cristina García. No se arrepentirán.

Comparto ahora un extracto de la presentación de la prometedora novela de Salvador, al que deseo con mucho, todo el éxito que se merece por su talento.


(Bilbao)
 El próximo 8 de febrero, martes, a las 19, se presentará en FNAC Bilbao (España) la novela "Contra el cielo", publicada por la Editorial Paréntesis (428 páginas), la gran apuesta literaria de Salvador Robles Miras. En el acto, lo acompañarán Iñaki Arteta, cineasta que ha dirigido las películas documentales "Trece entre mil" y "El infierno vasco", y el escritor Joseba Iraola, colaborador de la Cadena SER. El libro también será presentado en FNAC San Sebastián, el día 22 de febrero, martes, a la misma hora, y ahí contará con el apoyo de la periodista Lourdes Soria y de Sandra Carrasco, hija de un socialista asesinado por ETA.


TEXTO DE LA CONTRAPORTADA


Un coche en el que viajan dos hombres y una joven estalla en un barrio de Villa del Norte. De inmediato, la opinión pública, espoleada por la prensa, atribuye a los tres ocupantes del vehículo su pertenencia a la banda terrorista conocida como la ‘Organización’. El padre de la muchacha muerta, Rubén Levi, un librero de ascendientes judíos, batallará contra tirios y troyanos para demostrar que su hija, Ainara, no era una terrorista. Con el telón de fondo de una sociedad fragmentada en dos bandos aparentemente irreconciliables: independentistas y estatales, será Rubén quien tendrá que demostrar la inocencia de Ainara. Las evidencias apuntan en sentido contrario, pero el librero no se dará por vencido. Nadie conocía a su hija mejor que él. No estará solo en su conmovedora lucha. Una periodista, Alicia Ramos, admirada por el coraje del padre judío, recuperará la dignidad perdida ayudando al librero a encontrar la verdad de Ainara.


“Salvador Robles posee una indiscutible habilidad para transformar las dualidades en un todo armónico que lleva de la mano al lector por derroteros sorprendentes, sumergiéndolo de lleno en una historia, que es, dentro de la tragedia, un canto de amor” (Liliana Cristina García, poeta argentina).

martes, 11 de enero de 2011

María Elena Walsh, la que dibujó nuestra infancia...


Manuelita ya no sabe donde va, las teteras son de porcelana, pero nadie nos espera para tomar el té, el reino del revés sigue estando estando al revés, y la cigarra llora de dolor, porque no puede volver el tiempo atrás.
Ayer dijo adios nuestra querida María Elena Walsh. Poetisa argentina, resplandeciente de versos de luz. Tenía ochenta años y estaba a pocos días de cumplir uno más.
Venía luchando contra el cancer desde hacía una buena cantidad de años. Ayer no pudo más, y se despidió de todos los niños que éramos.
Como dije en Twitter, con ella, definitivamente, se va una parte de mi infancia. Sus canciones se repiten en la memoria de todos, y son de las primeras que cantamos, cuando apredemos a ser niños.
Mi hija, a sus tres añitos, adora la canción de tomar el té, por ejemplo. Yo prefiero Manuelita la tortuga, por los ecos de nostalgia que me trae, pero también aquellas canciones maravillosas como: Serenata para la tierra de uno, Como la cigarra, Canción de lavandera y Dame la mano y vamos ya, entre otras muchas más...
De la Walsh se pueden decir muchas cosas. A algunos medios les interesó mucho más difundir el episódico encuentro con la Parra, o sus relaciones lésbicas de casi toda la vida. Yo prefiero quedarme con la poetisa, con la mujer entrañable de ojos claros, comprometida con la lucha social. A esa gran mujer nacida de tanto cielo, que sin saberlo puso música a mis sueños infantiles, no puedo sepultarla con un adiós de renuncia. Prefiero devolverle la sonrisa, con un rotundo gracias y un inmenso hasta luego queridísima amiga de todas las horas.


sábado, 1 de enero de 2011

EL ESCRITOR ERRANTE: LA SEGUNDA MUERTE - 2257

EL ESCRITOR ERRANTE: LA SEGUNDA MUERTE - 2257: "La segunda muerte Yo no quise verla a mamá en el puente, pero la vi. Subió, subimos, la calle en silencio. Ella llevaba el arma de papá y mi..."

Uno de mis relatos, finalista por el mes de diciembre en: El escritor errante.