sábado, 11 de diciembre de 2010

Así defiende USA, la libertad en Iraq

Wikileaks en los últimos tiempos ha cobrado muchísma notoriedad. La razón se explica, porque es un espacio dedicado a hacer público, archivos presuntamente secretos, con el fin de mostrar la verdad al mundo. La verdad acerca de los engaños, las conspiraciones, los crímenes y complots del eje del poder.

Su premisa es clara: abrimos gobiernos. Por ello no sorprende que ahora muchas empresas, atormentadas por las presiones de la cúpula del poder, hayan decidido retirarle el apoyo. Se trata, a cualquier costo, silenciar la voz que nos grita, que nos muestra, lo que suponíamos pero no podíamos confirmar.

Quiero compartir con ustedes, uno de los videos que ha generado mayor repercusión en internet. Se trata del homicidio, frío y descarnado, de periodistas de la agencia de noticias Reuters, a manos de soldados norteamericanos. Wikileaks lo ha llamado, con ironía, pero absoluta e incontestable propiedad: "Asesinato colateral". De hecho, esta es una de las excusas más recurrentes, de Estados Unidos, cuando se suscitan "errores o accidentes" de este tipo; simplemente se trató de daños colaterales.

No quiero generalizar. Esto es mera responsabilidad del "gobierno" de Estados Unidos, y no de su pueblo. Siento un inmenso respeto y admiración, por el pueblo norteamericano; pero desprecio bajo todos los colores, la política avasalladora, neocolonial e imperialista de quienes detentan el poder.

Lamentablemente, esta es la muestra más clara y meridiana, de lo que hacen nuestros bienamados rubios del norte en Iraq. De esta forma, defienden la libertad de los pueblos. Así combaten a los "fundamentalistas", que armados de "simples cámaras de fotos", amenazan la paz mundial. Gracias por hacer del mundo, un lugar más inseguro para vivir.

¿Será éste, el inofensivo fuego amigo que tanto gustaba a Mister Bush? Que cada uno saque sus propias conclusiones.




viernes, 10 de diciembre de 2010

Loreena McKennitt


Quienes me conocen, saben, que no hay música que prefiera más en el mundo, que la música celta. De hecho, es la que me acompaña cada noche mientras peleo con mis textos. Por supuesto que también gusto de la música clásica, pero la de Irlanda/Escocia, es mi favorita sin dilaciones. De este género, una de las artistas que más admiración y respeto me merecen, es la señora Loreena MacKennitt. Canadiense ella, con un talento inusual y un estilo propio, que no admite imitaciones.

He tenido el enorme placer de disfrutar de su nuevo trabajo The wind that shakes the barley (El viento que sacude la cebada), una vuelta a sus raices célticas más profundas. Pueden escuchar este nuevo material, pulsando sobre la imagen de portada del disco. Realmente, vale la pena disfrutarlo.

Bush y sus memorias



He demorado un poco la "conversa" sobre el sujeto de marras, por estar demasiado ocupado en otros menesteres, más útiles a mi intelecto. El caso es que, de todos modos no quería dejar pasar la oportunidad de hablar de Mr. Danger, como lo bautizó el inefable Hugo Chavez.


Tal parece que al hombre, no le bastó con la fortuna que amasó con sus empresas armamentísticas y petrolíferas, que ahora acaba de publicar sus memorias, las cuales curiosamente (o no tanto), se han convertido en un suceso en ventas. En esta cultura ágrafa, de lectura light, de nulos o mediocres acentos literarios, no sorprende que haya vendido un millón de copias. Si triunfan los libros de autoayuda, ¿cómo no iba a triunfar un libro de George?

Tal como sumar dos más dos, nos da cuatro; haga el lector la siguiente ecuación: empresas armamentísticas + empresas petrolíferas + invasión a paises ricos en petróleo + guerra en Medio Oriente.

Si la resultante de todo esto es Bush, les aseguro estimados, que cualquier parecido con la realidad, no es mera casualidad. No hablaré aquí de los siniestros negociados de este hombre "devoto de Dios". Dejaré tales consideraciones para el momento que publique la novela en la que vengo trabajando desde el 2008, donde cuento algunos detalles jugosos de este personaje.

Pero volvamos a su libro...

La primera consideración que me surgió, cuando supe que estaba abocado a escribir sus memorias, y que renace ahora que ya las ha editado, fue: ¿era necesario?
¿Realmente, alguien necesita saber que dice este señor, acerca de su vida y su gobierno? Si resulta claro, como es dable pensar, que en ninguna página del dichoso libro, estará escrita la palabra perdón por los males que causó. Si no es para pedir perdón publicamente, ¿para qué carajos lo escribió? Dinero no le falta, antes más bien, le sobra. ¿Entonces? ¿Qué lo motivó a subirse a la palestra de los autores editados? La necesidad de que nadie olvide que está ahí, y que puede volver en cualquier momento. El afán de poder. La necesidad narcisista y casi masturbatoria, de verse en todos los medios, de ser noticia.


Entre las interesantísimas cosas que declara, habla de Saddam Hussein y dice que el mundo es un lugar mejor sin él. Omitió decir lo maravilloso que sería el mundo, sin la molesta presencia de los Bush.

Habla, pero desde su óptica (que es como eternizar la mentira) de las famosas armas de "manipulación" masiva. También de su visión empresarial, neoliberal, fascista y genocida.


Recuerdo haber leído en el New York Times, poco después de que él abandonase la Casa Blanca, un artículo en el que describía como se había visto a sí mismo, como un hombre común y vulgar, tan similar al resto de los hombres, al levantar los desperdicios de su perro. Tal parece que hasta ese momento, no había descendido de la nube de fantasía, en la que se figuraba pertenecer a una casta celestial.

Créame Mr. Bush, usted es tan mortal como el resto de nosotros. Claro que lo que mejor define a su calidad de ser humano, tal vez sean las heces de su perro. He conocido perros que se parecen a su dueño, y dueños que se parecen a sus perros, pero he conocido pocos que se parezcan al excremento de su perro. ¡Usted es uno de ellos!




¡La genial Pink, cantando Dear Mr. President!