miércoles, 24 de noviembre de 2010

Tim Burton es un cadaver exquisito

El genial y controversial Tim Burton, ha solicitado al mundo, a través de la red social Twitter, que le ayuden con una historia. El proyecto, que lleva por nombre "Tim Burton’s Cadavre Exquis" se trata de un "exquisite corpse", un juego en el que un grupo de personas van añadiendo frases para, entre todos, crear una historia.

Burton abrió el fuego, con una frase que describía las aventuras de "Stainboy". Los usuarios de Twitter, deben escribir sus frases, continuando la linea de narración.
Los mejores tweets del día se eligen para continuar la historia, hasta el 6 de diciembre.

Este experimento es una forma de promoción (por cierto, muy original) para una muestra artística de Tim Burton, que abrirá sus puertas en Toronto el 26 de noviembre en el TIFF Bell Lightbox, la nueva sede del Festival Internacional de Cine de la ciudad.
Para más información, pueden visitar http://alt1040.com/2010/11/tim-burton-inicia-un-gran-cadaver-exquisito-en-twitter o si quieren colaborar con Burton, en la parte creativa de su proyecto, pueden hacerlo a través de http://twitter.com/burtonstory
Tim Burton debe ser uno de mis escasos preferidos (algún día daré a conocer mi lista personal) de la dirección del cine. Es un híbrido en sí mismo. Director, productor, artista, novelista, que se yo... es todo a la vez!!!
Una muy buena idea, a la cuál habrá que seguir de cerca por Twitter.

2 comentarios:

http://www.themicrostories.blogspot.com dijo...

Te diré.En muchos blogs he llegado a ver éstos mamotretos de relatos armados en comunidad. Como que resulta en que muchos cocineros echan a perder el guisado.
Siento que para lograr ésta idea básica,lo conducente sería que muchos escritores sean convocados para dar cada quien la versión propia de una misma historia. Entonces sí saldría a la luz una obra que por su estilo supere a las demás. Hay que recordar aquello de "el hombre es el estilo".
Finalmente no existe nada nuevo bajo el sol ,y menos ahora con la red global en que tenemos acceso a toda la información. Te pongo por ejemplo las biografías del Ché. Ahí contemplas desde el análisis serio y biográfico de su figura hasta libros de autores que meramente actúan como porristas o fans que se les vá toda la tinta en alabanzas y loas, pero que evitan contemplar los detalles históricos.Lo mismo sucedió con biografías de Elvis.Recuerdo una que venía en un libraco enorme y era compuesta en narrativa moderna dando saltos a través de diferentes épocas y que daba comienzo con el rey del rock vestido con un hábito de monje y con dos pistolas 45 al cinto y botas vaqueras que bajaba de la escalerita del avión empuñando su maletín de fármacos de todo tipo que formaban parte de su triste adicción. Que diferente libro que nos dió una mirada real y completa de el Elvis con sus múltiples facetas, tanto la del hombre generoso como la del que no pudo culminar su ambición de convertirse en un actor serio por no permitirlo su representante el coronel Parker, para quien la inmediatez del dinero que ingresaba en arcas era más importante que un desarrollo artístico serio como el que hubiese logrado de interpretar el protagónico de "Nace una estrella", producción de Barbara Streissand que finalmente acabó siendo interpretado por Kristofferson.

Leonardo Siré dijo...

Carlos, obviamente estoy de acuerdo contigo, en que no podemos esperar "Cien años de Soledad" en un invento de estos. Sin embargo, y esto no va en detrimento de lo que opinas, creo que es algo así como un juego literario experimental. Una forma de creatividad compartida. Lo cual me parece sumamente interesante.

Perdón por la analogía, pero quiero llamarte la atención sobre un ¿recurso? que utilizan algunos escritores de medio pelo. Está instalada la creencia de que, como labor artística que es la escritura, propone todo su basamento en la inspiración, de tal modo, que solo pueden escribir si están "inspirados". Estos escritores nunca parten de una idea central, a la que con el tiempo van dándole forma, sino que se enfrentan a la hoja en blanco, y "ven lo que sale". No se preocupan por tener una idea para desarrollar, con al menos un principio y un final, sino que se sienten tan talentosos, tan dotados de la mano de Dios, que creen que escribir es plasmar cualquier idiotez que le venga a uno a la cabeza.
Lo más triste, es que algunos de esos textos llegan a ser publicados.
Ese mecanismo, que nada tiene que ver con la profesionalización de lo literario, y que está reñido con los verdaderos escritores, me sabe mucho más procaz y mediocre, que el que describo en esta nota.

Un abrazo grande Carlos, gracias por comentar y proponer una visión diferente.