viernes, 30 de enero de 2009

El hambre del mundo




Según datos de la ONU, hay 963 millones de pobres en el mundo, y las cifras siguen creciendo. El año 2008 se agregaron 40 millones más de desnutridos, a las ya de por si abultadas estadísticas. Por supuesto que detrás de esos números que espantan, hay rostros como el suyo, como el mío. Me refiero a rostros humanos, que es en lo único que podemos comparar nuestros semblantes.

La mente burguesa, adormecida por el capitalismo, relaciona estos datos con los habitantes de África, lugar que para mucha gente, es el único territorio conocido de la pobreza. Ignoran que en América latina las proporciones son similares. Además conviene mantener a la miseria en un lugar apartado e ignoto, para que no contamine nuestro feliz tránsito por la vida. De esta forma nuestra conciencia del mundo, actúa como perfecta venda para los ojos. Así no debemos sentirnos culpables, cuando no
levantamos un dedo para variar lo que podemos cambiar, con un grito que diga basta.


¿Cómo se concibe que el uno por ciento de la población mundial, concentre toda la riqueza del planeta? ¿Cómo se explica que en pleno siglo XXI no hayamos sido capaces de hallar una alternativa al problema del hambre? Sin duda sigue siendo un negocio muy redituable para algunos. El pobre sueña con dejar de serlo y rara vez lo consigue, el rico sueña con más fortuna y siempre consigue más.


Es lamentable, pero parece difícil alzar la voz para denunciar esta especie de genocidio moderno, sin caer en el discurso panfletario de los tecnócratas, y burócratas del populismo. Muchas veces se dice, que debemos hablar menos y hacer más, ¿pero qué podemos inventar contra el poder? La maquinaria de la infelicidad trabaja con fervor y ahínco. Está presente en los noticieros, que abundan en la perorata amarga. La vemos en la burocracia del sistema, que frena los sueños y congela las esperanzas. Se encuentra en la corrupción del régimen político, que instrumenta gobernantes, jueces y demás, para salvaguarda de los empréstitos.


El dinero otorga poder. No importa si uno es un estafador de primera categoría, un ladrón hijunagransiete que ha hecho por ejemplo, un desfalco de 500 millones de dólares. El dinero compra, el dinero silencia, el dinero mata. Poderoso señor es don dinero. ¡Y ay de aquel que ose cruzarse en su camino!


963 millones de pobres en el mundo, y las cifras siguen creciendo. No son simples registros, son bocas reclamando ayuda. Almas que piden agua y pan. Personas como usted, como yo, que no pueden decidir sus vidas, porque otro (un desconocido) ya ha decidido por ellos, y ha decretado que deben morir.


Toda vez que leo o escucho menciones a estas cifras, no puedo evitar
pensar: cada día un sinnúmero de personas mueren en el mundo, para que otros puedan vivir. Si somos capaces de dormir con eso, a nuestro modo también somos culpables.

A los amigos escribidores

Queridos amigos, quisiera invitarlos a formar parte de la gran comunidad de REMES, Red Mundial de Escritores en Español. Como así también, de la revista literaria Palabras diversas. Son dos herramientas de vital importancia, que han sido creadas para fomentar el camino y la inclusión de los escritores de habla hispana. Ambas son gratuitas y necesarias, para la vinculación y proyección al medio literario, máxime si uno es un escritor novel.

domingo, 18 de enero de 2009

El condor solitario



Había un cóndor solitario y sin amigos, vivía solo, se llamaba Pedro. Un día lo invitó a una fiesta un cóndor llamado Lucho. Y Lucho dijo: ¿Quieres ser mi amigo? Pedro sonrió y dijo: ¡Claro! Y los dos se dieron las manos, digo las patas. Cada vez se hacían más amigos, ellos volaban por todo el cielo. Una vez, bajaron a descansar un poco. Un gato se estaba paseando y Pedro estaba muy cerca del gato, entonces Lucho dijo: ¡Cuidado Pedro, ¡Vuela! Pero Pedro se desmayó, entonces Lucho dijo: ¡Yo te salvaré! Lucho fue a toda velocidad y espantó al gato. Pedro despertó y desde entonces, fueron amigos para siempre. Nunca más Pedro sintió la soledad.

Francisco Pavón Leguísamo








Este bellísimo y corto relato, fue escrito por un prominente escritor ¡de tan solo ocho años! Sin ánimos de ofender a nadie, cuando miro a los jóvenes de hoy en día, que descartan el lenguaje sagrado de los libros y lo suplantan por el idioma entrecortado y difuso de los mensajes de texto, aquel que en lugar de decir los cómo y los por qué, ha inventado el komo y el porke; cuando compruebo con mucha desazón, que la gran mayoría se maneja con dos o tres palabras del diccionario, apenas; y de pronto me encuentro por una feliz casualidad, con un maravilloso texto escrito por un niño pequeño, me digo: ¡pucha! No está todo perdido…




Nanas de la cebolla, Miguel Hernández


Yo tendría unos quince años, tal vez menos, y por la voz de Joan Manuel Serrat, escuché un hombre que me hablaba de la libertad. Luego supe que aquel hombre, era Miguel Hernandez, poeta de oficio, amante de las palabras y la vida por vocación. Con los años incorporé al maestro Miguel Hernandez a los preferidos, entre mis poetas amados, junto con el bueno de Pablo Neruda, Jorge Luis Borges, Mario Benedetti, Antonio Machado, Federico García Lorca o José Pedroni.
Son muchos los poemas que me gustan de Hernandez, pero este fue el primero que me hizo emocionar, y el que aún me hace llorar, tal vez porque soy padre y a mi manera entiendo su dolor de hombre al escribir estos versos. El poeta era prisionero del franquismo más retrógado y reaccionario, y recibió una carta de su esposa en la que decía, que solo tenía pan y cebollas para alimentarse. Este poema es la muestra clara de como las espinas dejan paso a la flor, cuando el amor habla por boca de un poeta. Les dejo también la versión primera de Serrat, cantando estos versos tristes y hermosos. La melodía es del inefable cantautor argentino, Alberto Cortez.


Nanas de la cebolla

La cebolla es escarcha cerrada y pobre.

Escarcha de tus días y de mis noches.

Hambre y cebolla, hielo negro y escarcha

grande y redonda.

En la cuna del hambre mi niño estaba.

Con sangre de cebolla se amamantaba.

Pero tu sangre, escarchada de azúcar,

cebolla y hambre. .

Una mujer morena resuelta en luna

se derrama hilo a hilo sobre la cuna.

Ríete, niño, que te traigo la luna

cuando es preciso. .

Alondra de mi casa, ríete mucho.

Es tu risa en tus ojos la luz del mundo.

Ríete tanto que mi alma al oírte

bata el espacio...

Tu risa me hace libre, me pone alas.

Soledades me quita, cárcel me arranca.

Boca que vuela, corazón que en tus labios relampaguea...

Es tu risa la espada más victoriosa,

vencedor de las flores y las alondras

Rival del sol.

Porvenir de mis huesos y de mi amor...

La carne aleteante, súbito el párpado,

el vivir como nunca coloreado.

¡Cuánto jilguero se remonta, aletea, desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño: nunca despiertes.

Triste llevo la boca: ríete siempre.

Siempre en la cuna, defendiendo la risa pluma por pluma.

Ser de vuelo tan lato, tan extendido,

que tu carne es el cielo recién nacido.

¡Si yo pudiera remontarme al origen de tu carrera!

Al octavo mes ríes con cinco azahares.

Con cinco diminutas ferocidades.

Con cinco dientes como cinco jazmines adolescentes.

Frontera de los besos serán mañana,

cuando en la dentadura sientas un arma.

Sientas un fuego correr dientes abajo

buscando el centro.

Vuela niño en la doble luna del pecho:

él, triste de cebolla, tú, satisfecho.

No te derrumbes.

No sepas lo que pasa ni lo que ocurre.

Moon River


Moon river, es una de esas canciones, que me transporta a la infancia. Aunque vi la película muchos años después, hablo de "Desayuno con diamantes", de la cual esta hermosa composición formaba parte, de niño sentía una especial predilección por este tema, sin saber lo que decía realmente.


Fue versionada infinidad de veces, entre ellas hay una versión de una mujer que me encanta, como lo es Barbra Streissand, una de las mejores voces que he escuchado en mi vida, pero mi favorita es y será por siempre, la de la señora Audrey Hepburn. El dejo nostálgico que le impone, a la ya de por si nostálgica canción me trae aromas viejos, amores conocidos.


La canción fue compuesta especialmente para la Hepburn por Henry Mancini (genio de la música). La actriz no poseía mucho talento para el canto, sin embargo a mi entender, esta escena es maravillosa gracias a la conjugación de una gran actriz y una bellisima canción. La película que está basada en la novela de Truman Capote (otro genio) estuvo nominada al Oscar a mejor película. También Audrey Hepburn lo estuvo como mejor actriz, pero como no podía ser de otra manera, finalmente Henry Mancini y Moon river fueron quienes se alzaron, con la estatuilla dorada como mejor banda sonora, y mejor canción respectivamente. La canción también obtuvo el Golden Laurel, y la banda sonora de la película obtuvo un Grammy.



En esta escena aparece el coprotagonista de Audrey, que no es otro que el inefable George Peppard, que los más jóvenes recordarán por ser quien comandaba, aquel endiablado equipo de soldados, en la serie "Los magnificos" o "Brigada A". Les dejo para finalizar la traducción al español, de esta bella, bellisima canción, y les recomiendo vean esta película si tienen oportunidad, es un clásico y vale la pena.



Moon river (Río de luna)

Río de luna, más de una milla de ancho
te voy a cruzar a la moda algún día,
viejo creador de sueños,
destrozador de corazones ...
a donde quiera que vayas, yo sigo tu camino.


Dos vagabundos, para ver el mundo
hay tanto mundo para ver
los dos buscamos el mismo arco iris
que nos aguarda al final de la curva ...
mi fiel amigo, el río de luna y yo.

Dos vagabundos, para ver el mundo
hay tanto mundo para ver...
Los dos buscamos el mismo arco iris
que nos aguarda al final de la curva ...
mi fiel amigo, el río de luna y yo.

Candilejas

Candilejas es sin duda alguna, de las películas mas emblemáticas del maestro Charles Chaplin. Estrenada en 1952, respira Charlot por todos lados, ya que él la produjo, él la escribió, él la dirigió, actuó en ella y por si fuera poco, compuso su banda sonora. Acaso su tema central Eternally, sea tan o más famoso que Candilejas. Por lo que muchos incautos piensan, que ese es también el nombre de la melodía.Para quienes no han tenido mi fortuna, de disfrutar de esta gran película, les dejo este enlace de Wikipedia, para que puedan apreciar su argumento: http://es.wikipedia.org/wiki/Candilejas


Hay dos cosas curiosas que me gustaría destacar de la película. La primera, la escena maravillosa que comparten Chaplin al violín y Buster Keaton al piano. Los dos fueron genios del humor con suertes distintas, o mejor dicho, ellos fueron el humor.

Para hacerles justicia, he decidido colgar esta escena, que no tiene desperdicio. Lo segundo que quiero destacar como dato curioso, es que el tema Eternally, recibió un oscar a la mejor canción ¡veinte años después que se estrenara la película!

Recordemos que en el 52, Estados Unidos estaba en plena caza de brujas, (algunos dicen que lo sigue estando, pero de forma más solapada) librando su guerra contra el comunismo. Al pobre Carlitos Chaplin lo condenaron al destierro, porque según la CIA, sus películas eran pro-comunistas. Veinte años tuvieron que pasar, para que los gringos se despertaran de su locura, y rindieran un merecido homenaje a aquel cuyo único oficio, fue hacer feliz a la gente. En el 72 recibió un Oscar por esta hermosa, maravillosa, bellísima y nostálgica canción de su autoría.



La misma tiene miles de versiones, pero me he inclinado por la de este soberbio tenor español Alfredo Kraus. Kraus nació en las Islas Canarias en 1927, en una casa que con los años se convertiría en el museo Colon, pues se dice que el almirante genovés habría descansado en aquel lugar. Conocí a este inmenso maestro de la lírica mundial, por mi abuela Maruja, que siempre se las arregló para enseñarme ciertos gustos antes de que fueran míos. No digo más, les dejo la conjunción de estos grandes, para que los disfruten. Si prestan mucha atención, podrán saber en que consiste la magia.

Animación: The cat came back

No es preciso hablar para contar una buena historia. El canadiense Cordell Barker lo demuestra con esta prodigiosa animación que ya tiene varios añitos. La música que acompaña la animación es excepcional, y realza aún más, un ya de por si brillante relato, casi lindante con el humor negro. Consejo, se aprecia mejor con luz tenue o apagada, y subiendo un poquito el volúmen de los parlantes.